venta de agroquimicos

El uso de productos químicos es de suma importancia en la producción agrícola, ya que desempeñan un papel fundamental para mantener y conservar los cultivos. Estos productos se emplean como fertilizantes, plaguicidas y como reguladores del crecimiento de las plantas, y es por su alta demanda que hoy en día existen numerosas empresas dedicadas a la venta de agroquímicos. En DVA nos enfocamos a ofrecer soluciones integrales a diferentes entornos, entre ellos a los problemas fitosanitarios en el campo, por ello contamos con diferentes productos insecticidas, fungicidas y herbicidas para una amplia gama de cultivos, los que encontrarán en nuestro catálogo en línea, todos fabricados bajo los más altos estándares de calidad.

Con la finalidad de ofrecer información que les permita conocer más acerca de estos productos formulados especialmente para su uso en agricultura, a continuación presentaremos generalidades de su cadena productiva y las características de los productos que en DVA ponemos a su alcance.

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La producción de agroquímicos consta de una cadena de cuatro actividades principales: la fabricación de productos intermedios para fertilizantes, la producción de abonos y fertilizantes, la fabricación de plaguicidas y producción de herbicidas y reguladores biológicos. Los eslabones de esta cadena de producción se distinguen por sus procesos de síntesis y formulación, todos regulados por la por las normas vigentes correspondientes al país donde se encuentre establecida la industria que los produce, pero sujetos a estándares internacionales, especialmente cuando estos productos están destinados a la exportación.

En el proceso productivo de abonos y fertilizantes para su comercialización se generan productos que corresponden a la categoría de fertilizantes compuestos por nitrógeno, fósforo y potasio en diferentes proporciones. Es imprescindible que los fertilizantes y abonos cuenten con estos elementos, ya que mejoran la productividad del suelo. El nitrógeno, por un lado estimula el crecimiento de hojas y tallos, el fósforo acelera la producción de semillas y frutas, y en general el crecimiento de las plantas, mientras que el potasio es clave para el desarrollo de azúcares, almidones y fibras que protegen el cultivo de enfermedades. Estos productos también pueden contener otros elementos como calcio, hierro, magnesio, azufre, zinc y boro, o bien componerse por un nutriente único, como en el caso de los fertilizantes simples.

La venta de agroquímicos puede presentarse en estado sólido, líquido o gaseoso y en cada caso requerirán de una preparación determinada del suelo y distribución homogénea e integración del producto para ofrecer resultados satisfactorios.

Por otra parte, el proceso de producción de plaguicidas comienza con la síntesis de un ingrediente activo para posteriormente mezclarlo con elementos que desempeñan el papel de vehículos que facilitan el manejo del producto, regulan su concentración y le dan un estado físico que es compatible con el medio en el que será aplicado. Además del principio activo y del vehículo o excipiente, un gran número de plaguicidas contienen solventes y otros elementos que mejoran la absorción del producto hacia la planta.

Cabe mencionar que se conoce como plaguicida a toda aquella sustancia o mezcla que previene o controla plagas que pueden ocasionar daños o interferir en la producción, transporte, almacenaje o comercialización de productos agrícolas, y comprende los insecticidas, fungicidas, herbicidas y reguladores biológicos, por lo que es el eslabón de mayor nivel de producción en la cadena de fabricación de agroquímicos.

El uso de plaguicidas reporta numerosas ventajas, como elevar el rendimiento económico y la sanidad de los cultivos en beneficio humano, gracias a que combaten enfermedades en las plantas, insectos, el crecimiento de malas hierbas y otras plagas que afectan notablemente la producción agrícola. Sin embargo, para obtener los resultados esperados es necesario que se sigan ciertas pautas para su uso, pues sus residuos pueden tener efectos tóxicos sobre otras especies. Es precisamente por esta razón que existen normativas diseñadas para la supervisión y mejora del uso de plaguicidas y de otros productos agroquímicos establecidas a partir del análisis del comportamiento de los productos en el medio ambiente, en el humano y otros seres vivos. Cabe resaltar que una correcta aplicación no sólo reduce riesgos de efectos tóxicos en el ambiente, sino también la economía de su uso y el alcance exitoso de los objetivos por el que se emplea.

En DVA contamos con los siguientes insecticidas:

  • Zadok 350 SC (Imidacloprid). Se presenta en una formulación de suspensión concentrada. Actúa sobre el sistema nervioso de las plagas chupadoras ocasionándoles parálisis y muerte. Se trata de un producto sistémico y de acción translaminar que es absorbido por raíces, tallos y hojas. Pertenece a la categoría toxicológica 4 y es nocivo si se inhala.
  • Promitor 480 EC (Clorpirifos). Es un insecticida no sistémico de tipo organofosforado que actúa por ingestión, inhalación y contacto. Es adecuado para emplearse en el control de diversas especies de himenópteros, dípteros y lepidópteros. Su formulación es un concentrado emulsionable y pertenece a la categoría toxicológica tres.
  • Dakari 350 SL (Carbofuran). Insecticida nematicida que actúa por ingestión y contacto de formulación en suspensión acuosa. Su efecto es interferir en los impulsos nerviosos de los insectos como pulgones y nemátodos. Se absorbe por las raíces y se transporta por el xilema de la planta. Pertenece a la categoría toxicológica uno y es mortal en caso de ingestión.
  • Cartaz 1.8 EC (Abamectina). Es un insecticida acaricida que actúa por ingestión y contacto directo sobre ácaros e insectos. Penetra por los tejidos de las hojas protegiéndolas en el haz y envés y al poseer un efecto acumulativo forma depósitos con actividad residual duradera. Se presenta en concentrado emulsionable de categoría toxicológica cuatro.
  • Kuzor 400 EC (Dimetoato). Se presenta en concentrado emulsionable de acción sistémica y de contacto. Su modo de actuar es inhibir la acción de una enzima en el organismo del insecto para eliminarlo por colapso muscular. Es muy efectivo para controlar insectos chupadores y minadores. Es un insecticida nocivo por contacto con la piel, por ingestión e inhalación que pertenece a la categoría toxicológica cuatro.
  • Bastet 90 SP (Metomilo). Es un insecticida de rápida acción, efecto de derribe y baja persistencia. Bloque la transmisión de impulsos nerviosos de los insectos ocasionándoles efectos como excitación, descoordinación, hiperactividad y muerte rápida. Se presenta en polvo soluble, y al pertenecer a la categoría toxicológica uno, es mortal si se inhala.
  • Urimi 10 EC (Bifentrina). Es un insecticida acaricida piretroide sintético de cuarta generación con acción por contacto e ingestión, recomendado para el control de ácaros e insectos. Tiene efecto sobre el sistema nervioso central, se absorbe a través de la cutícula de los insectos (piel) o del estigma (aperturas respiratorias). El compuesto altera el balance de iones sodio/potasio a través de las células nerviosas interrumpiendo la transmisión normal de los impulsos nerviosos.
  • Balcan 600 EC (Metamidofos). Es un insecticida perteneciente a la familia de los organofosforados, posee acción sistémica por contacto e ingestión, inhibiendo a la enzima acetilcolinesterasa que actúa en el sistema nervioso de los insectos por ello su alta efectividad en el control de plagas en diversos cultivos, es absorbido por el follaje y raíces y se transporta de abajo hacia arriba, es decir, desde la raíz hacia los ápices, por dentro del xilema, por lo que la aspersión puede ser dirigida al suelo, a la base del tallo o directamente al follaje, esto en función de la ubicación de la plaga.

En nuestra línea de fungicidas encontrarán:

  • Ketro WP (Metalaxil-M + Mancozeb). Este fungicida es de amplio espectro con acción de contacto y efecto preventivo. Trabaja en las células del hongo para evitar que desarrollen resistencia al producto, también tiene una acción sistémica que se absorbe vía foliar y radicular. Su uso se recomienda para prevenir y controlar hongos oomicetos. Se presenta en polvo humectable y es un producto que resulta nocivo en caso de inhalación e ingestión perteneciente a la categoría toxicológica cuatro.
  • Omari 720 SL (Clorotalonil). El producto se presenta en suspensión acuosa para aplicación foliar, creando una cubierta protectora ante las esporas que llegan al follaje. Actúa por inhibición de los procesos de respiración celular de los hongos. Es nocivo si se inhala y es de categoría toxicológica cuatro.
  • Omitrol WP (Metalaxil-M + Clorotalonil). Con acción protectante y curativa es un producto que se absorbe vía foliar por el xilema hacia las áreas de crecimiento de las plantas. Inhibe la germinación de esporas de los hongos y los protege por dentro y fuera. Se presenta en formulación de polvo humectable, nocivo en caso de ingestión e inhalación de categoría toxicológica cuatro.
  • Logan 25 EW (Tebuconazole). Emulsión aceite en agua de acción preventiva y curativa de acción contra enfermedades como basidiomicetes, deuteromicetes y ascomicetes que ocasionan royas, manchas foliares y pudriciones. Resulta nocivo si se inhala y por contacto con la piel y pertenece a la categoría toxicológica cuatro.

Contamos con estos productos herbicidas:

  • Saniya Max (Picloram + 2,4-D). Es un herbicida sistémico para el control de malezas de hoja ancha. Su formulación es de solución concentrada acuosa. Es nocivo por ingestión e inhalación y pertenece a la categoría toxicológica cuatro.
  • Choique 200 SL (Paraquat). Su formulación es de concentrado soluble empleado para controlar malezas mono y dicotiledóneas perennes y anuales. Es un producto tóxico si se inhala, de categoría toxicológica tres.
  • Saniya 480 SL (2,4-D Amina). Se trata de un herbicida hormonal de formulación de solución acuosa empleado para controlar malezas de hoja ancha. Resulta nocivo en caso de ingestión, inhalación y contacto con la piel. Su categoría toxicológica es cuatro.
  • Carpidora 41 SL (Glifosato). es un herbicida sistémico no selectivo de amplio espectro para aplicación en post emergencia a las malezas en activo crecimiento. Es absorbido por vía foliar, se mueve por toda la planta en forma acropétala y bacipétala, posee un amplio espectro de control de malezas gramíneas y de hojas anchas. Su aplicación puede ser previo a la siembra o en aplicaciones post emergentes dirigidas.
  • Onega WP (Diuron + Hexazinona). Es la mezcla de dos herbicidas selectivos: hexazinona (triazinona) y diuron (urea sustituida) su formulación es como polvo humectable en agua. Ambos productos muestran un amplio espectro de control sobre malezas anuales, bianuales y perennes, tanto de zacates como de hoja ancha y planta arbustivas. Es un herbicida pre-emergente al cultivo, de doble acción sobre las malezas. Posee gran persistencia en el campo y también actúa por contacto.

Para conocer a mayor detalle nuestros productos, visite nuestro catálogo en línea de venta de agroquímicos o pónganse en contacto con nosotros, en DVA con gusto les atenderemos y asesoraremos en la elección de la solución que se adapte mejor a sus necesidades.